ÍNTIMO VÉRTIGO
El íntimo vértigo lo defino como una sensación no tanto física como espiritual ante la geografía portentosa que mi imaginación trazó en los primeros meses de 2019, recién muerto mi padre. Después de los primeros trazos (porque siempre está antes la línea, que configura los espacios), la tarea de crear las geografías y las luces se hizo desde muy adentro. Sentía el dolor de la ausencia, y así lo plasmé.
El negro, casi opresor, de los primeros planos quedaba contrarrestado por las luces de los celajes, de las lejanías y de los planos medios, con el fuego, el río y las rocosidades como fuentes de vida. Esta serie la llevo siempre asociada a la memoria de mi padre, que tanto me marcó en mi camino artístico.