LA LUZ EN LA MEMORIA (1993-2018)
Siempre me interesó la luz como el verdadero motivo del paisaje. Porque la luz configura absolutamente todo: el volumen y las distancias; la esencia de los elementos que tenemos delante y la relación espacial que entre ellos configuran.
Estas piezas forman parte de la memoria de lugares transitados. Para mí, el acto de pintar estas escenas (porque son escenas enclavadas en escenarios) supone una declaración de amor. Es querer acercarse, en la memoria, a los espacios que, de alguna manera, pertenecen a nuestras biografías.